domingo, 9 de junio de 2013
Trago Amargo
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Pienso en ti- Carolina Nissen
Me quedé a vivir
lejos de tu corazón
nunca lo planee así
pero no tenía otra opción.
Me pregunto en qué estarás
y si quisieras conversar
tengo tanto que contar
que un poco de ti no me haría mal.
Pienso en ti ...
Pienso en ti ...
Pienso en ti ...
Pienso en ti ...
No me impaciento
porque sé que esto va a ser muy lento
sentada espero la lluvia caer
porque sé que algo de ti va a traer.
Pienso en ti ...
Pienso en ti ...
Pienso en ti ...
Pienso en ti ...
Pienso en ti ...
Pienso en ti ...
Pienso en ti ...
Pienso en ti ...
No me impaciento
porque sé que esto va a ser muy lento
sentada espero la lluvia caer
porque sé que algo de ti va a traer.
martes, 18 de septiembre de 2012
Nirvana
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Impotencia
lunes, 16 de julio de 2012
Me Cuesta Entender- Carolina Nissen
como si las palabras se fueran acabar, ah.
Es tan difícil acercarse un poco más
como si tocarse pudiera hacer mal, ah.
Me cuesta entender tu manera de querer,
me cuesta entender, entender.
Cuando estás conmigo te tengo que buscar
entre pensamientos que no logro ahuyentar.
Tu tiempo es de oro, el mío da igual.
tanto egoísmo me empieza a hacer mal.
Me cuesta entender (me cuesta entender)
tu manera de querer (tu manera de querer)
Me cuesta entender (me cuesta entender)
entender.
Este frío invierno ya me agotó,
me hubieses dado abrigo y un poco de calor.
Prefiero estar sola que mendigar tu amor,
mañana no es hoy día y estaré mejor.
Me cuesta entender (me cuesta entender)
tu manera de querer (tu manera de querer),
Me cuesta entender (me cuesta entender),
entender.
Me cuesta entender (me cuesta entender)
tu manera de querer (tu manera de querer),
Me cuesta entender (me cuesta entender),
entender.
Prefiero estar sola que mendigar tu amor,
mañana no es hoy día y estaré mejor.
* Transcripción de la letra de la canción "Me cuesta entender" de Carolina Nissen. Espero que no haya ningún error :)
viernes, 20 de abril de 2012
Me Transformo... - Carmen Gloria Berríos
jueves, 19 de abril de 2012
El Fin
Este es el fin
Mi único amigo, el fin
De nuestros elaborados planes, el fin
De todo lo que permanece, el fin
Sin seguridad o sorpresa, el fin
Nunca miraré en tus ojos... Otra vez.
The Doors - The End
sábado, 14 de abril de 2012
Museo
viernes, 23 de septiembre de 2011
Trago Amargo
- ¡Brindo porque ya nada es como antes!- Dijo él, alzando su jarra de cerveza- ¡El amor ha evolucionado y yo me he quedado en el pasado!
- ¡Salud por eso!- Dijo un borracho en el fondo de la cantina.
domingo, 17 de julio de 2011
Homología Literaria
Displicencia. Cuánto cuesta agregarle un poco de emoción a las palabras. Ya los escritos son los mismos, nada nuevo surge de sus letras, las horas avanzan y sigo esperando un poco de misticismo. Un poco de complicidad, por favor.
Reviso sus anotaciones, las comparo con otras, todo son lo mismo. Se restriegan sentimientos, momentos y añoraciones. Menosprecio de la vida literaria. Simples afanes de riqueza artística, un poco de admiración, tal vez copia, imitación barata de soñadores franceses, un poco Cervantezco con otro tanto de Poe, y si, quizás su grado de Allende, Rowling, King, Meyers.
Todos quieren ser artistas en días capitalistas, pero sin atreverse a cruzar la línea de la tolerancia, de la ensoñación, del arte. Surgen círculos imaginarios. Habiendo en estos momentos tanto talento, aspiran a lo mismo, inspirándose entre sí. Todos con un mismo objetivo, por un camino similar. Decir palabras por decirlas, porque las letras están de moda.
Un poco de complacencia, el mundo sigue igual. Es cosa de leer su frase bonita para ya considerarlo todo como una maravilla. Falta autocrítica, y porqué no, su grado de humildad. La vida queda manoseada por unas cuántas palabras mal utilizadas, y ya ves, todos sienten igual, se identifican colectivamente con un verso. Hay maneras y maneras, pero todos creen ver sólo una. Dónde quedó la creatividad, la imaginación, la sensibilidad, el gusto. No todos sienten lo mismo, no hay generalidades.
Quién me diga que el amor es un estado emocional o un sentimiento, quién me defina qué es la alegría, qué se siente con la ira, qué pasa conmigo cuando de mí brotan lágrimas. Dime algo que no haya escuchado, dime algo que no sea real. Dime algo que me haga creer que de verdad existe un alma detrás de cada palabra escrita, que nada es casualidad, que lo que hay en ella es vida.
No digan que el silencio los acuna en momentos, que callaron cuando debían hablar. No me inventes situaciones que ya he leído, dime algo nuevo. Sigue un espíritu innovador, progresista, inconformista. Dame algo en qué creer. Tus palabras pueden pesar en mí si sabes cómo mezclarlas.
Vuelve a mí la sed, haz que crea que en el vacío existen mundos. No me hagas creer que todo esto es una ofensa. Yo seré consejo, pero no juez. Esto no es una advertencia, es un claro desafío. Vuela, vuela, dime, qué sientes al escribir, comparte tu historia y yo te haré ver la mía. Hazlo de manera distinta, utiliza el ingenio, la lógica, la razón y sus dicotomías. Desata en ti tu alma, déjate llevar… Descuida, esto será un secreto de dos.
Hazme resurgir de las llamas, es ahí donde vuelvo creer en la magia...
Publicado en Noctabumbulus, el Sábado 31 de Enero del 2009.
lunes, 27 de junio de 2011
Ella. Carmen Gloría Berríos



sábado, 25 de junio de 2011
Qué poco importa entenderte
Qué poco importa entenderte, dijiste con desgana, con la impaciencia contenida en un gesto digno. Qué poco importa, repetiste, si ya no te quiero. Mi respiración se contuvo cuando me miraste con seriedad. Hablabas con firmeza, como si yo supiera el porqué de tus decisiones drásticas. No supe qué decirte. Me sentía afiebrado. Tenía calor y mi cuerpo estaba frío. Mi boca titubeó, qué cosas dices. Ni me miraste, sólo levantaste tu ropa del suelo, y te encerraste en el cuarto de baño. Al segundo saliste, vestida, yo estaba donde mismo. Sentí la tensión del ambiente. Descolgaste la cartera de la manilla de la puerta y te la pusiste en el hombro. Al darme la espalda, susurré, no te entiendo. Giraste sobre ti misma y me miraste implacable, ¿Pero de verdad te importa entenderme? No, contesté de inmediato. El sonido de los tacones retumbaron en mis oídos. Saliste del departamento, dando un portazo. Me sentía sucio, usado.
Qué poco importa entenderte, me repetí, si no te quiero, con amargura. Me levanté de la cama, y entré a la ducha. Qué poco me importa entenderte, volví a repetir al momento que escuchaba el timbre. Me puse la toalla alrededor de la cintura, abrí la puerta: eras tú. Se me olvidó la chequera, te justificaste. Entraste. Levanté una ceja con detenida sospecha. Te esperé en la puerta, y te devolviste mostrándome la chequera encontrada. Sonreíste avergonzada, dándome un tímido beso en la mejilla de despedida, te fuiste. Qué poco me importa entenderte, me dije suspirando. Sentí un golpecito en la puerta. Eras tú de nuevo, con el rostro apunto de hacer un puchero. Lo siento, me dijiste colgándote de mi cuello, ya no vuelvo a hacer esto de nuevo. La abracé por la cintura, apoyando su cuerpo en la puerta, cerrándola. Qué poco me importa entenderte, me dije, si siempre vuelves conmigo.
miércoles, 22 de junio de 2011
Pedro Salinas, Razón de Amor
Si te quiero
no es porque te lo digo:
es porque me lo digo y me lo dicen.
El decírtelo a ti ¡qué poco importa
a esa pura verdad que es en su fondo
quererte! Me lo digo,
y es como un despertar de un no decirlo,
como un nacer desnudo,
el decirlo yo solo, sin designio
de que lo sepa nadie, tú siquiera.
Me lo dicen
el cielo y los papeles tan en blanco,
las músicas casuales que se encuentran
al abrir los secretos de la noche.
Si me miro en espejos
no es mi faz lo que veo, es un querer.
El mundo
según lo voy atravesando
que te quiero me dice,
a gritos o en susurros.
Y algunas veces te lo digo a ti
pero nunca sabrás que ese “te quiero”
sólo signo es, final, y prenda mínima;
ola, mensaje -roto al cabo,
en son, en blanca espuma
-del gran querer callado, mar total.
domingo, 19 de junio de 2011
Creacionismo Literario
~ * ~
Nota: Este fue un trabajo que realicé en 4to Medio, para mi curso de Literatura de Bachillerato Internacional. La animación (bastante precaria) fue culpa mía, mientras que la autora de la letra fue de mi amiga Natty.
Publicado en Noctambulus, el Viernes 20 de Febrero del 2009
sábado, 4 de junio de 2011
Libertad
Cada tanto, los barcos se desprenden de la orilla y se desatan del caos de este mundo, para desembarcar en otro. No lo sé con certeza, pero me han contado que algunos abren sus brazos para dejarse acariciar por el viento nuevo; gritan eufóricos y ríen. No sé precisamente porqué lo hacen, pero dicen que desahoga a sus almas inquietas, encadenadas a la vida, prisioneras de su cuerpo y de sus insípidas sonrisas. Son personas desencantadas, desilusionadas, desesperanzadas: Aquellos que fueron, y ahora no son nada, más que un baúl lleno de viejos recuerdos.
Ese mundo es Libertad: así creo que se llamaba, aquella deriva de sal y de gigantescas olas de felicidad.
Desconozco todo aquello, insisto. No tengo nada que ver con ello.
Publicado en Noctambulus, el 16 de Septiembre del 2009.
martes, 31 de mayo de 2011
A lo choriza
Cuando me levanto para ir a
Cuando ando con la toalla como turbante y enciendo la tele al Buenos Días a Todos, siendo las 08.46, pienso y me lamento: Que tengo que ir a
Salgo de la casa, pensando: que tengo lata de hacer todo, que quiero estar en mi cama y que no quiero hacerle un trabajito a nadie más. Camino con frío, sueño y hambre entre las casas residenciales de olor a pan tostado, en las que existe un sonido ambiental pintoresco: la mezcla entre las canciones de Ricardo Arjona y el de una señora que pasa la aspiradora con esmero. Sólo pienso en que me gustaría estar viendo
Yo no sé cómo el gobierno, los psicólogos, los religiosos, quieren que una sea feliz en estas condiciones. Pienso todo el camino, echando putiás del mundo. No pienso nada lindo, hasta que recuerdo algo o alguien y se me cambia el switsh a color a rosa, pero eso recién ocurre cuando ya estoy llegando al paradero 14 de
Ya me iré a estudiar, en vez de dormir, que eso debería estar haciendo ahora. Mentira esa volá de que yo hago lo que quiero y cuando quiero. Mentira, el mundo es pura mentira con eso. Teni que hacer siempre todo, porque HAY que hacerlo. Mal.
domingo, 15 de mayo de 2011
Simple
La simplicidad no es algo que me guste del todo: Siempre me ha dado vueltas como un marciano extraño en mi cabeza. Me es tan ajeno que lo simple se me vuelve extraño, porque es tan abstracto, que nadie te lo puede explicar sin antes titubear en busca de las palabras correctas. Para mí, la simplicidad es uno de los más grandes complots de la humanidad. No es una palabra, pues no tiene significado o referente, y no tan sólo porque hablamos de un concepto abstracto, es porque en realidad es un signo en el vacío: No existe.
Sólo basta pensar en algo que sea simple, para darte cuenta que la simplicidad puede ser un problema: Quizás lo verdaderamente simple es tremendamente complejo, y se hace ver como simple, cuando no lo es. Cuando pensamos en algo simple, tenemos dos opciones: verle el lado positivo, como algo que es fácil u obvio, o podemos verle el lado negativo, como una palabra que cuenta con una connotación negativa, que es peyorativa al adjetivizar a algo o a alguien: “Es tan obvio, que no vale la pena la explicación”, y es ahí donde surge el problema. Hagamos una doble vuelta: Cuando algo es demasiado simple, cuesta explicarlo con palabras, cuesta, por ejemplo, decir el porqué yo pienso que soy demasiado simple, o porque una manzana es una fruta simple. La simplicidad sólo nos engaña y nos hace creer que es fácil, pero si te ocupas en describir algo realmente simple, es tremendamente complicado. Simplificar algo, es limitarlo, es hacerlo completamente suficiente en sí mismo, y no puedes agregarle más. No da espacio a otras perspectivas, porque lo simple, simplemente no existe. Sólo depende de la perspectiva del hablante, lo cual no es verdadero, no es tangible, no existe. Todos sabemos qué es el amor, pero dale, explícalo, a ver si se te ocurre la palabra o secuencias de ellas, para dar con una realidad correcta y convencional, para darle a todos una definición suficiente de lo que es. Lo obvio no es tan obvio como nos han hecho creer.
Una vez escuché en uno de esos programas para mamás, que en la decoración lo que parece menos, es más. Y es verdad. Es mucho más.
viernes, 13 de mayo de 2011
Despedida
El sonido de los tacos golpeando los adoquines mojados, era el tictac del segundero que se cansa, que ya termina y nos separa. Era el suelo un espejo fragmentado: las luces multicolores de una pasarela de nostalgia y desencuentro. Era una despedida más en la colección que teníamos de ellas. La esquina de la calle, el movimiento de tus labios carmín pálido, tus pecas amarillas, y mi mano cruzando lo castaño de tu pelo y la despedida más larga, infinita.
Somos tan semejantes en lo distinto, nuestro pecho palpita, nuestro corazón de algodón se ha convertido en una esponja de lágrimas. Apenas nos vemos, y ya tenemos miedo. Miedo de la despedida, que se hace larga, se hace infinita. Hace que el calor se vuelva tibio y nos enfríe. Ojalá pudiese llevarte conmigo. Que te enredes en mi pelo, que tu mano se fusionara con la mía. No quiero ser desterrada más de tu cuerpo, necesito fundirme en el calor de tu cuello, tenerte de almohada y ser tú en lo eterno. Que seas mi abrigo gris de invierno. Quiero tenerte dentro, como te siento cuando estás conmigo. Se viene el caos, me das un beso, nos despedimos, caminas, me muero.
Feliz Cumplemes mi amor :)
domingo, 2 de enero de 2011
La No-escritura
Llevo días tratando de saber qué decir y cómo decirlo. He pensado algunas cosas, he pensado cómo diré otras, sin embargo sólo me he llenado de ideas y culpas. Absurdos que cargo día tras día en el borrador de mi mente. Como si las palabras no pudieran vestir mis ideas con simpleza, y sólo las logre recargar con adjetivos y malas metáforas. He pensado, inclusive, que no tengo nada que decir, y esa idea es la que me ha motivado a decir algo. Quien crea que la escritura no es creación pura, está realmente equivocado. De la nada, se puede hacer un mundo. Siempre habrá algo qué decir, el problema es decirlo, pero ¿Por qué debo decir algo? Ese es el gran problema que surge cuando alguien comienza a escribir, cuando se las pica a escritor. Desde esa curiosidad innata que empieza al leer el primer libro, desde esa reflexión posterior a algo, nace la necesidad de querer decir lo sabido. Plasmarlo, y quizás, comunicarlo. Algunos lo hacen con música, otros con arte. Yo, con letras. Es tremendo. No recuerdo bien el día en que empecé a escribir, pero a partir de eso, empecé a no escribir también. Desde ese mismo instante, perdí tantas ideas como palabras. Cada momento que ganaba, era una pérdida en palabras. Juan José Millás lo dijo una vez: “No hay nada que canse tanto como no escribir. Si pasas muchas horas no escribiendo, luego tampoco puedes escribir porque estás hecho polvo.”
Comprendí un día, precisamente en mi clase de Introducción a
Recuerdo la primera vez, cuando me di cuenta que estaba describiendo, mientras pensaba camino a casa: relataba todo lo que hacía, tal narradora,esa voz en off que me hablaba desde la parte de arriba de mi vida. Lo peor de escribir, es darse cuenta, que puede dejar de ser un acto voluntario; que la mente, ya una vez puesta en el juego de la escritura, la haga sola, cómo aquella vez que narré paso a paso cómo fue el que tomé el bus camino a mi casa. Ahí se marca una no existencia, un no-limite de mi vida y de lo que hago con ella. El exceso de escritura, revive los hechos o los hace vivirlos de forma distinta. Es aquí cuando entiendo el noveno mandamiento de Horacio Quiroga, en el Decálogo Perfecto de un Cuentista, el cual dice la primera parte: “No escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir, y evócala luego.”, un consejo sabio, pues el vivir escribiendo, no hace que uno disfrute los momentos simples de la vida. El ocio, el hacer nada, declaran también un estado necesario en una persona, el espacio para sentir la necesidad de escribir. El problema surge después, cuando no se puede hacer nada, ni disfrutar ni escribir. Ahí, Quiroga se las saca con “Si eres capaz entonces de revivirla –la emoción- tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino”. Tarea que realmente cuesta, cuando en verdad no se está inspirada.
Borges, en su recopilación sobre cinco de sus discursos de arte poética, El Enigma de
Por otro lado, tampoco se está bien limitarse. Maldigo siempre ese dicho que dice “si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, mejor no lo digas”, el cual propone una linda idea de que si no haces algo lindo, mejor no lo digas, pero ¿Por qué decir algo bien? ¿Y si quizás es bueno para mí y no para el resto? ¿O al revés? Es muy linda la frase y todo, pero pucha que me restringe a la hora de escribir. Si no vas a decir nada bueno, mejor cállate, eso es claramente lo que me quiere decir. Lo sé. Me frustra y me confunde: ¿Qué y cómo puede ser realmente bueno lo que quiero decir?, obviando la respuesta, me pregunto a su vez, ¿Qué sería de mi vida sin estos cuestionamientos cotidianos? ¿Qué sería de mi vida sin estas preocupaciones? y más allá de eso: ¿Cómo vivirá la gente que no escribe? ¿Vive así? ¿Y nada más?
viernes, 17 de diciembre de 2010
Terrible de shuer loco oe
Hoy era de esos días de pijama, acostada en mi cama, con un moño desecho en la almohada y descalza. El notebook en las piernas y un libro abierto sobre el pecho. Mi felicidad (¿?) estaba consumada por uno de esos postres chandelle y una coca-cola normal, a medio beber, en mi velador. Desde ayer sólo pensaba en hacer una entrada sumamente interesante, aplicando conceptos literarios y viendo la vida con un toque sumamente pedante de estudiante letrada (que supuestamente ha leído muchos libros y cosas raras, pero en vista y considerando mi precaria identidad, sólo puedo confesar que lo que más he leído han sido resúmenes de todo eso), pero no puedo hablar en profundidad de aquello. En mi desánimo general, sólo me queda ahogarme entre la crema de chocolate del chandelle y unas cuantas hojas de mi nueva-no tan nueva- novela adquirida en la biblioteca de San Joaquín: El Diario de Bridget Jones, una novela por excelencia marginada de todo saber intelectual, pero que me ha entretenido bastante este último tiempo. Traté de verme la película, pero el libro la supera con creces. Seguramente me he ganado más de una mueca de espanto entre mis compañeros letrados, pero me gustan los best sellers, la comedia romántica y esa lectura fácil y entretenida ¿Para qué leer a los trillados de Cortázar, Borges o Bolaño, teniendo a J.K Rowling, Isabel Allende y a mi nueva y querida autora Helen Fielding, autora del Diario de Bridget?
Me asombra pensar que muchos de mis compañeros han reprimidos sus propios gustos literarios, por seguir el canon, o bien, los aires de hombre shuer loco, que los hace leer textos de autores rusos complicados o del boom latinoamericano. No digo que no sean buenos o que incluso pueda ser entretenido leer ese tipo de literatura, pero me enferma escuchar en los pasillos de Humanidades que casi todos tengan de libro favorito a Rayuela, o que uno de los mejores cuentos de la historia es La noche boca arriba. ¿Seré mala estudiante de letras por considerar mis libros favoritos los que mejor lo pasé leyendo? Recalco la palabra leyendo, pues por lo general no leo sino es por gusto, y si debo leer algo, y no es de mi interés, me busco un audiolibro o un buen compañero que resuma todo y punto.
De todas formas, no existe quién no caiga en el juego de ser shuer loco, creerse el literato más bacán, y se ponga a dar bofeteadas de diestra a siniestra sobre todos los textos que ha leído a lo largo de su pequeñisima vida. Los hay de todas formas, desde los que te comentan y ponen caras interesantes en una conversación entre shuer-locos-literatos, otros que se ponen a ver el ARTV frente a su familia y la madre ponga su mano sobre su pecho suspirando con orgullo al pasar por fuera de la habitación, otros que publican todo lo que saben en facebook o twitter: en una idea de llamar la atención y diferenciarse de sus otros pares (pongo frases de libros, en latín y en inglés porque soy taaan bacán y superior a ti), y otros como yo, los más penosos, que en un afán de ser algo como eso, se meten a estudiar Letras e intentan hacer un Blog con ideas literarias locas, pero ni les resultan. Ahora bien, ¿Porqué no me resultó?, pues resulta que quería aplicar un concepto, insisto, uno muy bacán y shuer loco, pero no encontré el resumen que hice en que aplicaba tal concepto. Soy tan chanta, que hasta incluso me da lata aplicar ese concepto ahora, porque me amurré. Igual tenía la media idea, pero funó y ahora sólo adjunto una sonrisa forzada y de mala gana. No puedo dejar pasar un aplauso, sí, para todos aquellos que se creen shuer locos, que se sacan fotos conceptuales, comentan cosas muy acertadas y pedantes en clases, leen cosas fomes y complicadas y difunden sus conocimientos por cualquier medio de comunicación social, en un afán competitivo y carente de sentido.
Me cargan los shuper locos, que crean que todo lo que es literatura es de Cortázar pa’ arriba. Me da la sensación que no es conveniente ponerse en el plano de Funcionalista Ruso que se ponga a definir ¿Qué es Literatura?, para así empezar a hacer un estudio de todos los Best Sellers que son o no son literatura. Lo que leo, lo entiendo y me gusta, será para mi literatura. Así de corta.
En resumen de la entrada, sólo diré que los shuer locos, la tribu de los literatos vintage, me tiene chata desde que entré a mi primera clase de Gramática y me hablaron del “paradigma”. Desde ese momento, y toda utilización de palabras sumamente rebuscadas, nunca volví a ser la misma y mi desagrado por ellos y por mí misma se agigantó cuáticamente.
Me aburré la intelectualidad y la gente lumbrera, más aún, si ambas cosas se encuentran mezcladas. Me pregunto si eso no les dará vergüenza, si no, debería.
